martes, 16 de septiembre de 2008

Azaleas en el jardín

Bueno, esta entrada no es ni de viajes, ni de excursiones, pero si está relacionada con Japón.

Cuando estuvimos por allí, me quede muy sorprendida por unos arbustos llenos, llenísimos, de flores fucsias... me encantaron.

Así que cuando volvimos, mi experto en jardinería se puso manos a la obra.

Compramos un par de plantas de bambú (pondré fotos mañana) para el talud de enfrente (como es tipo caña, a ver si así sujeta y queda bonito)

Compró un arce japonés (arce palmatum, creo que era) verde (también hay rojo) y ahora, que es el tiempo, 9 matitas de azalea. Preciosas.

A ver si mañana pongo fotos de nuestro pequeño jardín ^^.


Eso es todo!!!

Azalea japónica (uno de los tipos que hay, para que veais las flores)



















Izda: Azalea. Dcha: El bambú.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Japón. 22/Abril/2008

Primer día completo en Kyoto.

Nos levantamos y a desayunar. Desayuno estilo japonés en el ryokan Shimizu..... una y no mas.
Podeis imaginar, mi situación estomacal y encontrarme con una bandeja llena, te, arroz, verduras, pescado, cosas varias sin identificar. Yo, que por las mañanas soy incapaz de meter en mi cuerpo nada más que un tazón de café con leche y una madalena, me encuentro ante eso... mal, muy mal. Además mi cuerpo rechazaba la comida hasta no sacar lo que le sobraba (7º día sin evacuar ^^). Mal. Me tomo el te y las verduritas, que estaban frías (yo necesito algo calentito por las mañanas). Posiblemente, con el cuerpo en condiciones, hubiese probado a disfrutarlo, en esas circunstancias, pues no, la verdad.

Bueno, tras el fracaso del desayuno, y estando a 5 min. de la estación, con varias cafeterias estilo occidental (cafés varios, bollería y tal) decidimos que pasábamos del desayuno estilo japonés, así lo hicimos saber en recepción.

Cogimos el bus nº 205 en la estación para ir a ver, primero, Kinkaku-ji (el templo dorado) y atravesamos Kyoto hasta la otra punta, el tráfico es bastante horroroso, por lo que el viaje es lento, nada que ver con Tokyo lo del transporte. Yo tengo el día cruzado, lo advierto ^^, me siento mal.

Legamos a la parada de Kinkajuji-michi, es muy facil llegar, cruzamos la calle donde nos deja el bus, y subimos por una calle cuesta arriba, siguiendo a los estudiantes en su semana de viaje escolar (en el bus interrogan a Jesús en ingles, pero como no los entiende, lee las frases en la hoja de la encueta y les contesta ¿les valdrá como trabajo escolar eso? jijiji). Pagamos y a ver el templo.


Es precioso, la verdad, el templo está en un lago (no en medio, está bastante cerca de la orilla), y en la orilla de enfrente, hay una explanada con el mirador desde el que se hacen el 90% de las fotos del templo. Estábamos muchísima gente, pero pocos extrangeros, eso me llamó la atención, vimos pocos extrangeros en Kyoto. Grupos de estudiantes, grupos de la tercera edad japonesa, todos pidiendose hacer fotos unos a otros. Como hacía buen tiempo y nada de aire, se reflejaba en el agua, muy bonito. Sigues el camino y lo ves más de cerca, me vicié con fotos de los detalles, es alucinante que a alguien se el ocurra forrar un edificio en oro, y es alucinante verlo.

El jardín también es bonito, pero en Kyoto mismo, hay jardines mucho mejores (el del Ginkaku-ji (templo plateado), sin ir mas lejos. Desde los jardines de Kinkaku-ji se ve estupendamente una de las letras gigantes del Dainmonji, uno de los festivales más importantes de Kyoto, en el que, con fuego, dibujan unas letras gigantes en los montes que lo rodean.

De ahi, nos dirijimos hacia Ryoan-ji. Bueno, dimos un poco de vuelta, y casualmente, encontramos una farmacia... mi oportunidad, a por pastis para mis tripas. Anda, entiendete con una farmaceútica japonesa, sin hablar inglés ninguna de las dos, y cuentale, tal cual, que hace 7 días que no vas al baño..... en fins, os podeis imaginar. Suerte que cuando estás allí y hay necesidad, se pierde la vergüenza ^^. No me sirvió de nada, tras un rato de "charla", salí con un frasco de pastillas, bastante caro por cierto. La chica nos enseñaba el texto en japonés, señalaba una palabra y asentía con la cabeza, "bueno, vale, será esto", salimos a la calle, abro la caja y mientras la voy abriendo, la giro, para mi sorpresa y desgracia, veo que está en ingles y pone, clarísimamente "hemorroides" NOOOOOOO!!!!! ese no es mi problema!!!! eso si, casi me muero de la risa de pura desesperación, en cuanto encuentre a Mary, me voy con ella a una farmacia, a ver si con su inglés, consigo algo.

Continuamos con el turismo, ya resignada a reventar. Según el mapa, estamos cerca, solo hay que atravesar una zona de casitas... jur, hay más calles en calle que en el plano ^^. Nos perdemos, más o menos. Atravesamos la universidad (merece la pena la pérdida, hay un ambiente genial!!) y le preguntamos a una chica, que nos lleva hasta la misma puerta del templo.

Otro bonito lugar, lástima que estaban dragando el lago para limpiarlo (cosa totalmente necesaria, por otra parte), pero bueno, vimos el jardín de grava, que impresiona bastante, no había mucho barullo, bien. En la parte de atrás del templo, hay una fuente, que, sin dejar de caer agua, está siempre llena hasta el borde, pero nunca rebosa (o nunca rebosaba, la cambiaron de lugar, y ya no funciona muy bien). Estuvimos bastante rato allí, sentados viendo las piedras. Luego dimos un paseo por el jardín, y cogimos un bus hacia la estación de Kyoto para comer algo.


No tenía muchas ganas, me apetecían muchas cosas, pero no podía, y Jesús, cuando está cansado (y ya llevábamos una pateada buena, alrededor de las calles de la universidad) tampoco come mucho, así que nos dirijimos andando hacia Sanjunsanjendo, a ver si de camino encontrábamos algo de comer, cogimos unos bentos en una tiendita de comida preparada (casera) y nos fuimos a la sombra, a la orilla del río. Yo me cogí uno que parecía que tenía poco arroz (mentira, estaba camuflado debajo de la tortilla) y Jesús de shushi. Casi no comí.

A Sanjunsanjendo. Jo!! es impresionante!!!! me pasó como cuando ví la Alhambra, me sobrecogió. Todas esas estatuas, la penumbra... es un edificio larguísimo!!! en el pasillo de detrás de las estatuas, hay un mini museo. Allí, hace años, se hacía un concurso de tiro con arco (como lo que vimos en Kita-Kamakura), te pones en un extremo del pasillo, miras al fondo... y.... no te lo acabas de creer. Además, la madera está destrozada de las flechas.

El exterior del templo también es muy agradable, es bastante diferente, no es jardín boscoso, es más bien duro, con zonas verdes. Diferente.

A esas alturas del día y con lo que habíamos andado (en Kyoto las distancias engañan muchísimo) estábamos muertos. Jesús votaba por volver al hotel, yo tenía ganas de más. Así que, decidimos tirar andando hacía el norte, cruzando el río, a ver si llegábamos a tiempo de ver Kiyomizu-dera, que cierra más tarde que ninguno, con la idea de coger el primer bus que nos acercara.

Al final, llegamos andando hasta el templo ^^, subimos por la calle de detrás. Las calles que rodean este templo, a mitad de ladera en una colina, mantienen los edificios de estilo antiguo, son muy bonitas, llenas de comercios artesanales, merece la pena pasear por ellas. Llegamos al templo y aún teníamos hora y media para visitarlo. Impresionante. Las vistas de la ciudad son de increíbles, si la bruma lo permite. Estuvimos en el famoso balcón con su superestructura de madera, realizada al estilo japonés, sin usar clavos, y dimos un paseo hasta la fuente de los tres caños. Por el camino, ladera arriba, hay una especie de cementerio (creo, no lo explicaba en inglés en ningún lado) que me impresionó bastante (me gustan los cementerios), todo el monte estaba repleto de plaquitas de madera escritas. En la fuente, bebimos agua de los caños, y ya empezaron a cerrar. Salimos tranquilamente, haciendo fotos, paseando a los pies de la estructura que sujeta el balcón, sería maravilloso trabajar en japón en rehabilitación, lástima que no se japonés, si no, buscaba una beca para irme allí.
Para volver a la ciudad, bajamos por la calle de acceso al templo, la principal. Esta está llena de tiendas de recuerdos y de tiendas de artesanía. Hay muchas tiendas de abanicos (verdaderas maravillas), de cerámica y de objetos de fundición (teteras), estaba casi todo cerrando ya, pero aún compramos algún recuerdo.

Aquí fué donde tube un fallo del que aún me arrepiento, no me di cuenta, al mirar el plano, que si en vez de ir directamente hasta el final de la calle, a la zona principal, hubiésemos girado a la izquierda, hubiésemos entrado en la zona de Sannenzaka y Ninenzaka, que son patrimonio histórico, y por las fotos que he visto, son una de las zonas más bonitas de Kyoto, así que ya sabeis, cuando bajeís de Kiyomizu, atentos a estas calles, que llevan hasta Gión por la zona más antigüa y que mejor conserva la esencia de Kyoto.

Bajamos andando hasta el hotel, y de camino paramos a cenar carne, carne de verdad, entramos en una hamburguesería en Karasuma-dori, la habíamos visto la noche anterior. Nada de mcdonals ni marranadas de esas, no, hamburguesa de verdad, hecha en el momento para cada uno. Como en casa, vamos, la carne picada, especiada y a la plancha. JO!!! que pedazo de cena!!!! con lo que nos apetecía un cacho de carne de la buena!!!. Eso si, en vez de patatas fritas, el acompañamiento eran brotes de soja. Curioso. Te la sacaban en un plato de fundició hirviendo... un auténtico lujo de hamburguesa, si señor. Ahí comprobamos que los japoneses no saben comer sin arroz. Llegó un cliente, japonés, y pidió la hamburguesa. Con ella le sacaron un cuenco de arroz enorme, pues bien, partía la hamburguesa (no se como, pero lo hacía con los palillos) y cada trozo, lo depositaba sobre el arroz, y para adentro con cacho de arroz. Con lo buena que estaba sola consigomisma!!!!. Terminó en dos minutos y se fué. Nosotros estuvimos como media hora zampando, con calma, disfrutando del momento ^^.

Llegamos al hotel muertos muertos.

Quedamos con Mary y con Jose, al día siguiente, para desayunar de verdad (cafecito con leche y bollería) y marchar a Okayama.

Proximo día: Okayama-Himeji-Osaka-Kyoto.

Fotos del día 22

lunes, 25 de agosto de 2008

Japón. 21/Abril/2008. Lunes

A Kyoto.

Por la mañana, maleta a cuestas, y a coger el Nozomi a Kyoto. De nuevo la JR Naranja, Ochanomizu, esta vez a cargo del JRPass, era el primer día que lo usábamos, y la verdad, mereció la pena.

Fuimos a reservar billete, no hubo ningún problema, y al tren. No puedo contar mucho del viaje, fuí dormida todo el camino, bueno, salvo los dos minutos que me despertó Jesús para decirme "Mira, el monte Fuji", lo vi, un par de fotos, a dormir de nuevo (ese gen, lo tengo japonés, fijo). Unas señoras, muy amables, y partiéndose de risa, me dejaron acercarme a su asiento para hacer las fotos.




Ya en Kyoto, lo primero que ves es la inmensa estación. Un enorme espacio de cristal con tiendas, un macro centro comercial, un hotel... a lo grande. Comimos allí, en la planta 8, creo recordar, que era de restaurantes (todos de lo mismo). Menú, un pedazo de bol con tallarines caldosos, huevo... vamos, una de esas comidas que no soy capaz de terminar de semejante cantidad que ponen.

El hotel estaba muy cerca (5 min), la entrada era a las 6, pero si llegas antes, puedes dejar las maletas, así que no fuimos para allá, nos dieron un plano y a pasear por Kyoto.

Primera parada, Shosei-en, un jardin precioso precioso, estuvimos paseando un rato, bastante la verdad, se estaba muy bien. Estanques, puentes de varios tipos, casas de te en praderas, en colinas, grandes, pequeñas. Un sitio precioso para pasear y sentarse a no hacer nada.


De ahí pasamos al Higashi Hongan-ji, un templo gigantesco, todo de madera. La pena es que estaba en obras, lo bueno es que aprendí cosas curiosas de la construcción de los templos, ya que había paneles explicativos de los procesos de restauración, y fotos. En inglés, pero bueno, para enterarme por encima me da. Tenían contadas, clasificadas y pintaditas de colores, según su estado de conservación, todas las tejas del templo, miles, miles de tejas. Menudo trabajo. Por otra parte, no me importaría formar parte de un grupo de restauración de un templo de esos.

Estábamos reventaditos, hacía calor (después de lo que nos había llovido en Tokyo, por fin sol), así que como ya era hora, nos fuimos al ryokan. Ryokan Shimizu, para ser más exactos (http://www.kyoto-shimizu.net/). Ya nos habían puesto las maletas en las habitaciones, enormes, por cierto.

Al entrar al baño, oh!!, este hotel si lo tenía mecanizado!! jjajajaja!! me refiero, la famosa tapa llena de botones. Estaba demasiado cansada para investigar, primero la siesta. Jesús se encerró en el baño, y, mentras me dormía solo oía ruidillos, pensé "seguro que ya ha tocado todos los botones, ya le preguntaré" me pareció oir que llamaban a la puerta, pero no lo tengo claro.

Dos horas después, habíamos quedado a dar una vuelta con Mary y con Jose, y me confirmaron que si, que habían llamado a la puerta, eran del ryokan, para darnos la bienvenida con un te verde... ¡que rabia!!! con lo bueno que está!!!!

Cogimos el plano y nos pusimos a caminar. Nos dirigimos hacia Teramachi, unas calles cubiertas, a modo de centro comercial, pasamos por el mercado (cerrado ya a esas horas) y paseamos por allí.

Encontramos, en mitad de la zona de Teramachi, un templito que me gustó un montón.


Nos cruzamos toda la zona de Teramachi, y luego, hasta Pontocho. Los que hayais estado en Kyoto, podeis imaginar, el ryokan a 5 min. de la estación, y de paseo hasta Pontocho. Los pies me mataban.

Teníamos hambre, pero todos huíamos del arroz (sobre todo yo); así que nos metimos en un cutre burguer a cenar. Había necesidad de carne, la verdad.

Kyoto engaña. Las distancias son enormes!!!! Nos pegamos una andada de muerte. Yo, además, por mis problemas con el arroz (no hace falta que os cuente mucho mas, podeis imaginarlo), estaba de una mala leche que para qué (si, cuando llevas muchos días sin ir al baño, exactamente 6, te entra mala leche, seguro que vosotras me entedeis), así que bueno, solo pensaba en llegar al hotel y dormir, nos fuimos para allá.

Al día siguiente, cada uno por su cuenta, nosotros de visita por Kyoto, Mary y Jose se fueron a Fusimi Inari y a Nara.

Fotos en flickr.

lunes, 21 de julio de 2008

Japón. 20/Abril/2008. Domingo

Bueno, hacía días que no escribía, pero aquí estoy.

Toca el Domingo día 20. Ese día nos fuimos los dos solos... paseo por Tokyo.

El plan era Templo Zojo-ji, Torre de Tokyo, Harajuku, Templo Meiji....

No se que transbordos hicimos, pero bajamos en Mita, eso si lo sé. Una parada de metro increible, con accesos directos desde el metro al edificio de Nec. O sea, que dejamos el metro en plena zona de negocios. Salimos a la calle Hibiya dori, y, un poco perdidos, entre torres gigantescas, nos dirigimos hacia el Templo Zojo-ji. Encontramos un plano y vimos que la dirección era correcta ^^, cuestión de suerte, vamos.



Llegamos al parque Shiba, entramos en un pequeño templo (yo pensé que sería la entrada al templo Zojo-ji, pero no ^^), como abandonado. Bicicletas aparcadas en la puerta, no había nadie. Un sitio curioso, rodeado de torres de oficinas, un campo de beisbol con niños jugando y un parque gigantesco (el parque Shiba) de praderas verdes.

Avanzando más, sin dejar Hibiya Dori, pasas por delante de un hotel de lujo y llegas al Templo Zojo-ji. Con tan buena suerte que había celebración.

Vimos llegar lo que en España se llama Paso, o sea, una peana, soportada por mucha gente, que la acercaba bailando al templo. La peana estaba adornara de dorados, con campanitas, primero iva un carromato con tambores, tocando, y la gente se turnaba para llevar la peana al compás de la música. A mi me recordó a cuando bailan los gigantes en mi tierra, era un ritmo parecido el que llevaban.

Venían muchos niños ataviados con trajes típicos, con sus padres, para la ceremonia en cuestión, estaban monísimos y era muy gracioso... algunos tranquilos, pero otros, que si la coronita me molesta y me la quiero quitar, que si no quiero entrar al templo, otros se ivan hacía el público congregado (tantos locales como turistas, de hecho, pocos turistas) gracioso. Debían de tener como 5 o 6 años.

Los porteadores del paso ivan casi en cueros... jijiji, llevaban una camisola (como una tocinera), cada "cofradía" la llevaba distinta, y muchos hombres la llevaban tan cortita que se les veía el culo!!! chico, son cosas que chocan. Tras un rato mirando lo que ocurria, decidimos continuar, y nos acercamos a la zona que yo quería ver. La de las estatuas que representan a los niños muertos.

A ver, suena un poco macabro, pero no lo es en absoluto, es una zona en el templo, con miles de estatuillas de piedra, cada una representa a un niño muerto, todas llevan gorrito y babero rojo, y un molinillo de viento de colores. Algunos los personalizan, les ponen otros vestiditos. Había gente limpiando sus estatuas. No había sensación de angustia, ni pena, no parecía eso. Hacía aire, los molinillos giraban como locos, me gustó mucho esa imagen, no se porqué, me da la sensación de recordar a los niños jugando. Un lugar que merece la pena visitar.

Atravesamos el cementerio (el normal), precioso, me encanta el aspecto de los cementerios japoneses, y que estén en medio de la ciudad, en cualquier parte, que puedas atravesarlos para ir a otro lugar, creo que es una relación más natural con la muerte, menos triste que la que tenemos aquí. No se si entierran o incineran, me tengo que enterar, y los monumentos de los cementerios son solo para recordar y honrar al muerto, o si entierran allí.

Llegamos a la Torre de Tokyo, fila para subir, pero no excesiva. Mucho japonés (debe de ser que no pillamos hora de guiris ¿?¿?). Mientras hacíamos fila, la mascota de la Torre animaba al personal, se hacía foto con los niños y con los no tan niños, y.... me saludó mientras le hacía la foto!!! jajaja...

Por cierto, me parece horrible ^^...





















No se exactamente por qué no estaba abierta la planta superior, así que nos quedamos a mitad de camino.

No me emocionó mucho, la verdad, habiendo estado en las torres del ayuntamiento, quedarse en el primer piso... pues... mal. Además, yo que soy forofa de la Torre Eiffel, como comprendereis, esto es una mala copia ^^. Pero bueno, yo podría haber pasado sin subir a la Torre de Tokyo perfectamente, hay gente que lo considera indispensable. Creo que hay mejores miradores en la ciudad, y sin pagar. Cola para bajar, tanta como para subir.

De allí, nos dirigimos a Harajuku, como era domingo, había que ir al parque yoyogi ^^. Pedazo de paseo en busca de una estación de metro para ir hasta allí, (que mal comunicada está la Torre de Tokyo, coñe). Bueno, salimos al famoso edificio Noa, el de ladrillo redondo, y por esa calle, llegamos, creo, a la linea Hibiya, la parada de Kamiyacho, haciendo transbordo llegamos a Harajuku (no me pregunteis como, pero dejamos el metro en la misma estación de Harajuku, cosa supuestamente imposible según el plano de metro, pero lo hicimos, y no, no cogimos la ciruclar), salimos por la boca del metro.

En medio del follón, pensamos que tendríamos que buscar, pero la gente del puente del parque yoyogi nos encontró a nosotros, nada más dejar el metro, rodeados de chicas vestidas con mono blanco, tipo militar, pelo rubio y una cinta cubriendoles la nariz. La verdad, daban miedito ^^. Me daba palo hacerles foto... a ver si me van a pegar.

Salimos a la calle, y menuda fiesta!!!! Al principio me daba reparo fotografiar a la gente, pero luego... buf!!! ni sé las fotos que hice!!!! Genial, me encantó ese sitio, y lo que más me gustó, que tengan el valor de hacer eso, de vestirse así, y juntarse todos a dibertirse. Aquí habría que ver lo que pasaba ^^.


Por cierto, a mi también me hicieron fotos, se me acercó una chica, y muy amablemente me pidió si quería posar... y claro, después de que yo llevaba media hora robando fotos, no podía decir que no, no me parecía justo. Llevaba una cámara antigua preciosa!!! y me decía "kawaiiii" jajajaj, increible, !yo! ¡Kawai!, vamos, que no, que te parecerá.

Muchas fotos después nos adentramos hacia el Santuario Meiji, les mandé un mensaje a Mary y Jose, y justo estaban en el puente, así que quedamos para ir juntos al santuario. Menudo parque, por cierto, parece un bosque!!!.

Llegamos al santuario, inmenso, pero tanto como para que "se junten mas de tres millones de fieles en año nuevo", buf!!!! menudo agobio!!!!. Vimos 3 o 4 bodas tradicionales. Qué maravilla de kimonos!!!! y los peinados!!! No todas las invitadas llevaban kimono (todos preciosos), también las había con traje de fiesta y con trajes chaqueta, casi todos de negro.

Pensando que estabamos en el parque yoyogui, tras ver varias bodas y el templo, nos pusimos a buscar a los rockers, que no encontramos. Muertos de habre, nos dirigimos a Taskeshita Dori. Comimos en una especie de vips. Comimos muy bien, pasta, hamburguesas, pollo... vamos, a la europea, que ya había mono.

Takeshita dori es un mundo diferente a todo lo que conocemos. Yo, que no soy compradora compulsiva, y que no me gusta demasiado ir de compras de ropa, me hubiese llevado media calle. Y eso que la mayor parte era ropa que, aquí en España, no me pondría ni loca!!!! pero es que contagia, de verdad. Tiendas de ropa super barata, pero increible. Tiendas de ropa gótica, gotic-lolita, tiendas con cientos de cancanes de todo tipo en colgadores... aquello es una fiesta, de verdad.

Algo que en España no he visto jamás, tiendas dedicadas a idols, o sea, tiendas de fans de gurpos, o de actores, llenas de fotos y de recuerdos de los chicos en cuestión... ¿imaginais una tienda dedicada unica y exclusivamente, por ejemplo, a Bisbal?? pues así. Con Mary entramos en varias tiendas, pero no compramos nada... de momento ^^.

Llegamos al final, y cruzamos a otra zona más tranquila, pero también llena de tiendas... allí descubrí una que me encantó... Putumayo. Tenía cosas extravagantes, si, pero si sabías buscar... jur, encontré una camiseta y una chaqueta... bueno, en principio las dejé, pero, las tengo en casa ^^.

De ahí, bajamos hasta Omote sando. Una calle alucinante. Todas las grandes marcas tienen allí, no tienda, no, edifico. Un edifio entero para Ralfh Laurent, para Chanel, etc etc... Con distintos tipos de arquitectura, pero predominando la arquitectura moderna. Es una calle no demasiado ancha, la verdad, con árboles y toda llena de tiendas de dejarse el sueldo en un pañuelo. Hay!!! quien fues mil millonaria... que envídia me dan. N fin, paseamos un rato por allí, pero, viendo que poco teníamos que hacer, decidimos volver hacía el hotel.



Al día siguiente salíamos hacia Kyoto y había que preparar la maleta y madrugar.

Día 20 en flickr.

miércoles, 18 de junio de 2008

Japón 19/Abril/2008. Sábado

Sábado, ya llevamos en Jápón 4 días y me parece que no he visto nada. (ahora aún me lo parece más).

Bueno, como todos queriamos ir a Kamakura (Mary, Jose, Laura y nosotros) y nos venía bien a todos, pues allá que fuimos.

No madrugamos nada, quedamos a las 9 en recepción y eran pasadas las 10:00 cuando salíamos... para mi, que me gusta ver mogollón de cosas y que me cunda el día, mal, pero mi cuerpo y mis pies lo agradecieron, la verdad ^^. Luego, para variar, me arrepentí ^^.

Cogimos el JR en la línea naranja, sí, esta vez si, en Ochanomizu. Tres paradas después estamos en Tokyo, cogemos billete en el primer tren a Kamakura (Cuando decidí escribir un blog pensé "pondré más explicaciones de como coger los trenes, horarios y tal", pues lo echaba de menos en otros, pero es tan tan sencillo, que incluso se te olvida como lo hiciste, salvo metidas de pata o anécdotas al respecto ^^), total que, tras aproximadamente 1 hora de viaje, llegamos a Kamakura, bueno no, dejamos tren en la estación de antes "Kita Kamakura" para ver esa zona.

La primera foto la tengo a las 12:30... bonito horario de turistear.


Kita Kamakura me impresionó, es una especie de parque, no sabría bien como definirlo, no me esperaba así, a ver, no es un templo como los que había visto antes... podría decirse que es un monasterio, con su puerta de entrada (toda en madera, sin lacar ni pintar, y montada sin clavos) impresionante, un templo principal, una casa del abad, viviendas que forman parte del complejo, si, podría definirse como un monasterio. Muy bonito.

El templo principal tiene el techo con un dragón algo impresionante.


Por cierto, tiene una casa en el alto de una pared de piedra, que da al estanque, que vamos... ya me quedaba a vivir en ella.


Cuando salíamos, vimos que había gente tirando con arco, así que nos acercamos... aluciante lo complicado que lo hacen. Como vieron que teníamos interes, nos abrieron la puerta, y nos sentamos en el jardin a verlos tirar... joer!!! a mi me parece imposible que acierten a la diana... tiran de dos en dos, y no se colocan-tensan-disparan, no, acceden a la zona de tiro con ceremonia, se arrodillan, se giran, cogen la flecha, se levantan... mas cosas... tensan el arco por encima de la cabeza!!! a ver, imaginad que tienes que tirar una flecha, horizontal, por encima de un muro que te llega a los ojos... pues no te queda otra que levantar los brazos y tirar de esa pinta... pues asi.


Ceremonia zen de concentración. Era alucinate, no apetecía ni respirar para no desconcentrarlos.
Muy bonito. Muchas gracias por dejarnos entrar a verlo.


Visto esto, nos dirijimos al Gran Buda... hay varias opciones, coger el tren de nuevo hasta la estación de Kamakura, coger buses, o ir andando por mitad del monte. Adivinad cual elegimos nosotros, pues si, la del monte. Nos engañaron las distancias (esos "maravillosos" planos turísticos... ains!!!) y la información que teníamos... se supone que era un camino todo con templos, hasta llegar al buda (como si fuese un viacrucis, o un caminito de santiago, o algo así), pero no... no es eso, es monte, puro y duro, con varios caminos (lo mismo no cogimos el correcto, muchas señales solo esaban en japonés) hasta llegar, una hora y media después, al gran buda.

Decir que a la entrada del camino hay un cementerio que sí merece la pena visitar.


Llegamos al Gran Buda a eso de las 3 y media de la tarde, sin comer, y bastante cansados. Habíamos atravesado un bosque sin templos (bueno, uno en lo alto, pero nada interesante) y una zona residencial ^^.

El Gran Buda, pues si, para ser el primero, grande, pero bueno, ya direis despues de ver el de Nara ^^. A ver, si me gustó, pero seguro que había cosas mas interesantes en Kamakura que el Gran Buda.


De ahi, nos dirigimos al templo de Hase Dera, por el camino, desfallecidos, compramos unas crêpes... QUE CRÊPES, no las había probado tan buenas en mi vida!!! Las crêpes no son francesas, son japonesas, seguro. Infinitamente mejor que las que había comido en Francia.

El señor de la tienda de las crêpes nos recomendó visitar Hase Dera, y nos explicó como ir (cosa totalmente innecesaria, dada la cantidad de carteles que había). Muy amable. Hablaba inglés.

En la calle que subía a Hase Dera, descubrí una tienda de kimonos y yukatas con muy buena pinta, pero me resistí.

Para entrar al templo hay que pagar, no recuerdo cuanto, lo miraré (tengo intención de hacer una entrada al final con los precios que recopíle de entradas y tal).

Nada más entrar sorprende la vegetación, nada que ver con el Buda, unos estanques preciosos... el templo discurre por la ladera de una montaña, por lo que está todo con escaleras y caminos hacía arriba. Una vegetación exhuberante, perfectamente cuidada, estanques, cascadas. Llegas a lo que sería la plaza principal del templo, con varias edificaciones y una zona tipo picnic con vistas al mar. De verdad que merece la pena.

Vimos la estatua de Kannon, en madera, de 9 m de altura (le hice foto, ya se que está porhibido, pero.... ^^) es un sitio bastante impresionante, en penumbra, como la estatua está dorada, da una sensación muy curiosa.
A la salida, continuamos el paseo por los jardines, y pasamos por un edificio con una biblioteca de sutras... otra curiosidad mas, la biblioteca es una especie de torno en cuyo interior están despositados los pergaminos. La gente entra en el edificio, agarra los asideros del torno y dan una vuelta completa, haciéndolo girar. No se el motivo, pero me pareció una tradición interesante.

En este templo hay zonas con miles de estatuas de piedra en miniatura... es alucinante, hay gente a la que le produce grima, a mi me dejó alucinada. Como transformar el paisaje.


Volvimos a bajar, y descubrimos la cueva (está según entras, a la derecha, hasta el fondo). Se accede a ella por un pasillo bastante bajito, hay que entrar agachado (muchos japoneses no ^^), en el interior hay un riachuelo y varios budas excavados en la pared de piedra. Sigues adelante y en otra cueva hay una estatua de buda sentado que está totalmente rodeada de mini-réplicas en madera o plástico... están por todas partes, alrededor, sobre la imagen de piedra, enganchadas a los cables de la luz.... ¿?¿? ofrendas ¿?¿? da bastante impresión.

Cuando salimos de esa cueva, vi a una chica con un kimono precioso!!! iva con una sombrilla... en esa zona del templo había sombrillas japonesas (de papel) de adorno, estaban todas cerradas, como si fuesen antorchas en un camino... esta chica abrió una para que las viésemos... menuda trabajada llevan!!!! con todos los hilos de colores trenzados por debajo.

Japón tiene una artesanía alucinante.

Empezaba a hacerse tarde, así que decidimos marchar... calle abajo... no pude evitar entrar a la tienda de kimonos... la intención era solo mirar.. pero podeis imaginar como terminó la cosa.. me pongo a mirar yukatas, tenía un montón colgados, no me gustaban mucho y de repente veo algo naranja, brillante... un kimono, forradito y todo, pintado... aaaaaaaj... pienso "buf! imposible" miro el precio y oh!! sorpresa... 12.000Y con obi de dos piezas icluido!!!! (72 € aprox).. no pude evitarlo, lo tengo en casa. Resulta que era una tienda de segunda mano, y claro, están baratos. Me queda un poco corto, pero buscando información he descubierto que se ha puesto de moda reutilizar los kimonos de las abuelas, y aunque os parezca mentira, las japonesas de ahora son más altas que sus abuelas, por lo tanto, sus quimonos también les quedan cortos ^^ (no les da para el pliegue en la cintura, como a mi este.)

Nos separamos de Mary y Jose, que querían comer, habíamos quedado en la estación del tranvía de kamakura, pero no los encontramos en la primera, si no en la segunda. Eran sobre las 6 mas o menos cuando regresamos a Tokyo.

Llegamos a Ochanomizu, y de compras a Akiba!!! ains, que vicio.

En los bajos del "Don Quichote" había 3 puestos de comida que nos salvaron mas de una noche... uno de crêpes (no tan buenas como las de la comida), uno de bolitas de pulpo de esas (puaj! odio el pulpo) y otro de onigiris y cosas fritas. Esa noche cenamos cosas fritas ^^, carne empanada, croquetas, patatas "enarrozadas".... si, en vez de empanar, con pan, las enarrozaban, con arroz... arroz arroz arroz..... fué mi mayor penitencia. Me gusta, eh??? pero soy mujer, no creo que hagan falta muchas mas explicaciones :D. La dieta de arroz no es lo que mejor le siente a mi organismo.

Bueno, cenamos las cosas fritas en el hotel, y a dormir.

Veo en las fotos que las botellas de champan fueron con los fritos, no con las onigiris del día anterior... así que supongo que la noche de estreno del onsen también, no recuerdo. Bueno, esto tampoco es tan importante.

Flickr del día 19